Mis estimados lectores, hace ya más de un año desde la última vez que nos leemos, durante este tiempo casi termino la maestría y me releí en más de una ocasión, pudiendo notar mucho de lo mal que escribo, considero que eso es bueno ya que si soy capaz de ver mis propios errores, algo debí de haber aprendido.
Veo con alegría que algunos otros de mis compañeros han seguido con dedicación con sus ejercicios de escritura, muchas felicidades a los constantes que su recompensa es obvia y mis felicitaciones salen sobrando.
Ahora bien, de regreso al camino de la escritura, al encontrarme frente a la ahora abrumadora tarea de llevar a cabo mi tesis y no tener una pizca de interés en un tema que cuando fue elegido resultaba tan retador y ahora parece vano, difícil tarea me parece ahora encontrar un tema que me resulte tanto interesante como novedoso, debo admitir que la maestría de verdad me cambio como persona y como abogado, mis intereses han cambiado y la perspectiva es totalmente diferente.
Primero la lluvia de ideas, después la elección de un tema, después la selección de lecturas, las recomendaciones, leer, leer, leer y leer, escribir, leer, leer y leer, escribir y volver a escribir, seguir leyendo, debo admitir me entusiasma la idea, quiero un resultado que me haga sentir satisfecho y que pueda presumir.
A trabajar, el trabajo no se acaba y el tiempo apremia, tanto por hacer y tan poco tiempo, les prometo nos seguiremos leyendo y si consideran alguna recomendación, sean bienvenidas.
Saludos.
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