martes, 18 de mayo de 2010

FOREVER YOUNG

Fusilandome un poco, el nombre de una película y el nombre de una canción de los ochentas decidí nombrar así a mi entrada por un pensamiento que vino a mi mente leyendo el libro de Funky Business.

Seguramente más de uno de nosotros, hemos escuchado que la juventud no es una cuestión de edad sino de actitud, basándome en esto creo que podemos ser por siempre jóvenes. En más de una ocasión me han dicho que soy un niño, no se que tan bueno o malo sea esto, pero partiendo del punto de que no es ni bueno ni malo, quien me lo ha dicho creo que no lo ha dicho en afán de molestar o por lo menos me gusta creer eso.

De alguna forma u otra, todos debemos de ser niños, tomando en cuenta los aspectos que nos convienen de los niños, porque claro un niño tiene muchas limitaciones por su edad; los niños no se toman muy enserio a si mismos, no están comprometidos con ninguna etiqueta social, como la de abogado o la de papá, o la de profesor, o cualquier otra, por lo tanto pueden cambiar y escoger a voluntad sin mayor problema, así debemos de ser todos; por otra parte los niños se divierten con casi todo lo que hacen y aprenden más de las situaciones que cualquier adulto; un niño es curioso y tiene sed de aprender, le motiva hacer cosas nuevas, la mayoría de nosotros no somos curiosos y nos da flojera aprender y entramos en una rutina que no nos deja intentar cosas nuevas, o simplemente no queremos, creo que a grandes rasgos, estas son características de los niños que nosotros perdimos en el camino de la vida o que simplemente olvidamos.

Ahora bien a que quiero llegar con esto, haciendo analogía con la naturaleza, siempre se nos dice que debemos de madurar, lo cierto es que madurar esta muy bien, en la naturaleza cuando una flor o fruto maduran, se encuentran en su mejor momento y son más valiosas y útiles, el problema es que esto dura sólo un momento, partiendo de esta analogía, si maduramos, estaremos mejor que nunca, pero una vez que se nos pase, seremos desechados o bien en el mejor de los casos nuestro potencial habrá sido agotado y ese sera nuestro fin.

Por esta razón considero que no madurar es bueno, pero creo que es mejor no dejar de madurar, ser mejores siempre, aprender más, conocer más, hacer más cosas, seguir creciendo, no creer que somos adultos y por tanto ya maduramos y no nos queda más que envejecer, sino lo contrario seamos como los niños no dejemos de crecer, de mejorar de aprender más, total si nos equivocamos lo volvemos a hacer, se aprende más del error que de los éxitos.

Saludos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario